Extracto de Buena Vida. Muy interesante.
1.Dormir más.
Aparentemente, la piel de las
personas insomnes presenta una menor capacidad para recuperarse de la
exposición diaria al sol que la piel de las personas que duermen las horas que
precisan. Como consecuencia, las primeras presentan más signos de
envejecimiento prematuro que las segundas. A esto se suma que, la falta de
sueño disminuye la producción de estrógenos y progesterona, hormonas que
activan los mecanismos naturales de reparación de la piel.
2.Seguir la dieta mediterránea. La alimentación es otro factor que influye en nuestro
aspecto: la falta de vitaminas resta luminosidad, el exceso de grasas nos hace
ganar kilos y aparentar más años. Para que los años no nos ganen la partida (ningún
alimento rejuvenece: se trata de evitar que el envejecimiento se acelere),
debemos aumentar nuestro consumo de fruta, verdura, legumbres y aceite de oliva
y disminuir los fritos, bollos y carne roja.
3.Beber mucha agua. Tres litros
de agua diarios aconsejan los expertos.
4.Controlar el consumo de alcohol. El abuso de bebidas alcohólicas
produce deshidratación cutánea, causa la aparición de pequeños capilares y
aumenta la producción de radicales libres [moléculas que producen oxidación],
que aceleran el envejecimiento. Además, por el daño tóxico que causa en el
hígado y en los vasos sanguíneos, hace que la piel se ponga flácida, se fine y
pierda luminosidad. Y todo ello conlleva que la persona bebedora presente
aspecto de cansada y aparente muchos más años de los que realmente tiene.
5.Practicar ejercicio moderado de forma habitual. Lo ideal para restar años a nuestro
aspecto y sumarlos a nuestra vida no consiste en matarnos en el gimnasio
durante tres horas seguidas una vez a la semana, sino en hacer ejercicio
moderado a diario.
6.No fumar. Otra
excelente medida para mantenernos jóvenes. El tabaco disminuye la circulación
sanguínea en los tejidos, por lo que resta elasticidad y luminosidad a la piel,
debilita el pelo y las uñas y pone los dientes amarillos.
7.Protegernos del sol. El principal
agente externo del envejecimiento prematuro es la exposición a los rayos del
sol, que destruyen el colágeno y la elastina de la piel y, por consiguiente,
merman el soporte estructural de la misma. Para prevenir estos efectos, la
solución es aplicarnos crema protectora a diario, incluso los días nublados, en
todas las zonas que llevemos descubiertas: cara, cuello, manos, brazos...
8.Tener relaciones sexuales
tres veces por semana. Hay que practicar el sexo tres veces a
la semana como poco. Sin muchas explicaciones.
9.Reducir el estrés. Los telómeros se van acortando de manera natural con el paso
del tiempo, pero hay circunstancias que aceleran este proceso, como el estrés
que nos empuja a envejecer de forma prematura. ¿Cómo hacerle frente? Seguir un
estilo de vida saludable, salir con amigos, tener aficiones, escribir lo que
sentimos, hacer ejercicios de respiración y plantearnos los retos con alegría,
no con angustia, son sistemas muy efectivos para controlarlo.
10.Caminar erguidos. A medida que vamos cumpliendo años tendemos a caminar
echados hacia adelante, lo que nos hace parecer mayores. Se insiste en que caminar
derechos, manteniendo los hombros ligeramente echados hacia atrás, ayuda a
generar bienestar personal y optimismo, dos sensaciones que rejuvenecen de cara
a uno mismo y a los demás.
11.Restringir el uso de la tableta y el móvil. Mantener el cuello torcido para ver la
pantalla crea arrugas en la barbilla y el cuello. ¿Las claves contra estos
estragos? No abusar de estos aparatos y consultarlos manteniéndolos siempre a
la altura de los ojos.
12.Mimar el cabello y las uñas. Una buena alimentación acompañada de cuidados
adecuados, y pocos castigos, mantendrán nuestro cabello más joven. Hay que
evitar el uso del secador siempre que nos sea posible y cuando lo utilicemos,
mantenerlo a una distancia mínima de 20 centímetros, además de no excedernos
con los tintes y moldeados. En cuanto a las uñas, protegerlas con esmaltes
específicos es la medida ideal para prevenir que se vayan poniendo frágiles con
el paso de los años.
13.Reírnos
mucho. La risa
disminuye el nivel de cortisol, que es la hormona del estrés. La sonrisa,
aunque sea forzada, nos hace más resistentes al estrés tanto psicológico
como físico.

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