"Nada pasa del no ser al ser, sino es por otro ser". No se puede comprender lo inexistente porque carece de ser, por lo tanto para ser incomprensible debe primero ser. Esta era una de la pruebas de Santo Tomás de Aquino, la necesidad de un causalidad. ¿Puede ser está incomprensión el limite de la mente humana?
La cosa no es como la muestra Epicuro que si existe el mal y Dios lo permite es porque Dios no existe. Pensar en la existencia del mal bajo está premisa ya señala la existencia de Dios, lo demás es demostración de si ese Dios es bueno o malo.
Me gusta la posición de Pascal, matemático al fin, establece estás cuatro posibilidades: Si Dios existe y crees en él, tendrás la recompensa eterna. Si Dios existe y no crees en él, sufrirás el castigo eterno. En tanto, si Dios no existe y crees en él, a lo sumo vivirás una vida religiosamente correcta. Y si Dios no existe ni crees en él, no pasará nada. Cuestión de conveniencia, pero no responde la interrogante sobre la existencia de Dios.
La respuesta se encontraría en alguna prueba de su existencia y allí nos encontraríamos en el campo de los milagros. Un terreno subjetivo y controversial que no cumple con el principio de universalidad que requiere la verdad. Muchos opinan que la existencia de Dios no puede ser discutida desde el punto de vista de la ciencia y por eso se crea la teología. Sin embargo, lo que es debería poder comprobarse que es.
La importancia no radica en que exista o no ese mundo paralelo, sino sobre las características que este tiene. Estoy convencida de que existe algo más, lo que no sé es si este mundo tiene ese carácter metafísico y espiritual, o es algo científico comprobable y que tiene que ver con seres más evolucionados que nosotros y que nos han ido enseñando el camino de nuestra propia evolución, a quienes por cierto hemos llamado dioses.
La cosa no es como la muestra Epicuro que si existe el mal y Dios lo permite es porque Dios no existe. Pensar en la existencia del mal bajo está premisa ya señala la existencia de Dios, lo demás es demostración de si ese Dios es bueno o malo.
Me gusta la posición de Pascal, matemático al fin, establece estás cuatro posibilidades: Si Dios existe y crees en él, tendrás la recompensa eterna. Si Dios existe y no crees en él, sufrirás el castigo eterno. En tanto, si Dios no existe y crees en él, a lo sumo vivirás una vida religiosamente correcta. Y si Dios no existe ni crees en él, no pasará nada. Cuestión de conveniencia, pero no responde la interrogante sobre la existencia de Dios.
La respuesta se encontraría en alguna prueba de su existencia y allí nos encontraríamos en el campo de los milagros. Un terreno subjetivo y controversial que no cumple con el principio de universalidad que requiere la verdad. Muchos opinan que la existencia de Dios no puede ser discutida desde el punto de vista de la ciencia y por eso se crea la teología. Sin embargo, lo que es debería poder comprobarse que es.
La importancia no radica en que exista o no ese mundo paralelo, sino sobre las características que este tiene. Estoy convencida de que existe algo más, lo que no sé es si este mundo tiene ese carácter metafísico y espiritual, o es algo científico comprobable y que tiene que ver con seres más evolucionados que nosotros y que nos han ido enseñando el camino de nuestra propia evolución, a quienes por cierto hemos llamado dioses.
