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La incomprensible existencia de Dios

"Nada pasa del no ser al ser, sino es por otro ser". No se puede comprender lo inexistente porque carece de ser, por lo tanto para ser incomprensible debe primero ser. Esta era una de la pruebas de Santo Tomás de Aquino, la necesidad de un causalidad. ¿Puede ser está incomprensión el limite de la mente humana?

La cosa no es como la muestra Epicuro que si existe el mal y Dios lo permite es porque Dios no existe. Pensar en la existencia del mal bajo está premisa ya señala la existencia de Dios, lo demás es demostración de si ese Dios es bueno o malo.

Me gusta la posición de Pascal, matemático al fin, establece estás cuatro posibilidades: Si Dios existe y crees en él, tendrás la recompensa eterna. Si Dios existe y no crees en él, sufrirás el castigo eterno. En tanto, si Dios no existe y crees en él, a lo sumo vivirás una vida religiosamente correcta. Y si Dios no existe ni crees en él, no pasará nada. Cuestión de conveniencia, pero no responde la interrogante sobre la existencia de Dios.

La respuesta se encontraría en alguna prueba de su existencia y allí nos encontraríamos en el campo de los milagros. Un terreno subjetivo y controversial que no cumple con el principio de universalidad que requiere la verdad. Muchos opinan que la existencia de Dios no puede ser discutida desde el punto de vista de la ciencia y por eso se crea la teología. Sin embargo, lo que es debería poder comprobarse que es.

La importancia no radica en que exista o no ese mundo paralelo, sino sobre las características que este tiene. Estoy convencida de que existe algo más, lo que no sé es si este mundo tiene ese carácter metafísico y espiritual, o es algo científico comprobable y que tiene que ver con seres más evolucionados que nosotros y que nos han ido enseñando el camino de nuestra propia evolución, a quienes por cierto hemos llamado dioses. 
 

  

Relajación

Quizás hablar de meditación son palabras mayores. La sola palabra conlleva profundidad, pareciera inalcanzable. Vamos a hablar de simplemente relajarnos. La relajación siempre se inicia con la toma de conciencia de la respiración. La mayoría de las personas respiramos mal y no estamos conscientes de ellos. El estrés y la ansiedad nos hacen contener la respiración y al dejar de respirar, aumentan el miedo y la ansiedad por la escasa ventilación aérobica.

Los ejercicios respiratorios deben comenzar desde una postura cómoda, buscando el relax de la tensión muscular y estimulando la respiración, eficaz, consciente, profunda y de balanceo tórax-abdomen-abdomen-tórax.La boca ha de estar ligeramente abierta. Brazos a lo largo del cuerpo. Pies paralelos. Al principio basta con tres o cuatro respiraciones profundas, más adelante pueden realizarse seis o siete, descansar un minuto y volver a repetir. En la posición inicial hay un primer tiempo de espirar despacio por los labios entreabiertos, deprimiendo el tórax todo lo más posible y luego el abdomen. 

Lo importante es concentrarse en la respiración y evitar pensamientos inquietantes o perturbadores, nade de pensar en la agenda del día, en cuentas ni en asuntos pendientes. Si surgen estos pensamientos, hay que descartarlos tranquilamente y continuar con la respiración.



La meditación integral y la inteligencia emocional


La inteligencia emocional es la capacidad para identificar, entender y manejar las emociones correctamente, de un modo que facilite las relaciones con los demás, la consecución de metas y objetivos, el manejo del estrés o la superación de obstáculos. Ante cualquier acontecimiento que suceda en tu vida, las emociones, tanto positivas como negativas, van a estar ahí, y pueden servirte de ayuda y hacerte feliz o hundirte en el dolor más absoluto, según cómo sea tu capacidad para manejarlas.
 
Una de las mayores contribuciones al bienestar humano ha sido, sin lugar a dudas, la práctica de la meditación. Es a través de ella que podemos adueñarnos de nuestros pensamientos y volvernos protagonistas de nuestras experiencias y acciones. Cuando nos damos cuenta de que somos los pensadores y no los pensamientos mismos, ganamos libertad, paz y armonía para nuestras vidas. A través de este cambio en nuestra posición subjetiva logramos soltar tanto los dolores del pasado cuanto las ansiedades acerca del futuro. Entonces nuestra mente, ahora a nuestro servicio, se convierte en una enorme fuente de creatividad y disfrute consciente.

La meditación integral tiene tres etapas:

1.- Liberar las tensiones y los aspectos negativos de la mente para llenarla de paz: A través de la práctica de algunas técnicas se puede desarrollar un sentido de tranquilidad interna meditando sobre la idea de paz y liberación. Se hace a través de la concentración sobre el aliento que se llama ‘prana’. El aliento es respiración, que viene de la palabra ‘spiritus’ y que significa espíritu interno. Uno puede ser consciente de su espíritu por la experiencia de una paz profunda, uno se puede sentir como un alma libre de todo lo que es negativo. Este es el primer paso de la meditación: sentir el flujo interno por la frescura dentro de la cabeza y el flujo externo por la experiencia de la tibieza dentro de las fosas nasales.

 2.- Encontrar el sentido de nuestra identidad espiritual: El yo, el sentido de la individualidad de nuestra conciencia, sufre por su identidad con el cuerpo. El hambre es el instinto de supervivencia que produce el egoísmo y, de éste, se sufre al experimentar el rechazo de los demás porque nadie quiere a un ser egoísta. Entonces, se dirige este sentimiento de identidad a través de una vibración sonora, como es la repetición continua de un grupo de palabras que se llama mantra. La palabra mantra viene de dos raíces, ‘man’ viene de manas que significa mente consciente y ‘tra’ viene de ‘trad’ que quiere decir hacer surcos, grabar. Así, ‘mantra’ significa hacer surcos de paz, liberación o de una identidad espiritual en la mente.  Este segundo paso consiste en repetir mental y continuamente un mantra generando así una vibración sonora.
 
3.- Hacer surcos por tres afirmaciones principales: La primera afirmación es mi cuerpo es tu templo, y mientras se la pronuncia hay que sentir un flujo de armonía por todo el cuerpo, un sentido de salud, sentir como si estuviéramos adentro de una capilla, en el tabernáculo del espíritu. La segunda afirmación que se repite es mi mente es tu altar, sintiendo una luz en la mente, una luz de sabiduría que puede estar representada simbólicamente por el altar de Dios dentro de nuestra mente. La mente es deficiente por los instintos primordiales que la limitan, por eso la intención es purificarla y despertar nuestra conciencia espiritual. La tercera afirmación es mi alma es tu hogar.


 



Recuerdos de la Isla Quiriquina

Tormenta en Trujillo, a pesar del clima de montaña que tiene este pueblo, es raro que amanezca con tanto frío. Alcanzo a ver la neblina baja...