Mi libro

A los constituyentistas

Se afirma que es tarea de Estado, la creación e implementación de mecanismos que evalúen la participación, de allí que el primer cambio debe afectar a los organismos de Estado que están llamados a intervenir, promoviéndola inclusive como dispositivos de autoevaluación, ya que crear espacios adecuados para la participación es un compromiso gubernamental adquirido en el contexto internacional. El debate no es sobre la necesidad de participación, sobre su pertinencia o acerca de cómo, cuándo y dónde hacerla posible, sino acerca de las mejores técnicas para hacerla sostenible en el tiempo.

Los argumentos de legitimidad y transparencia, componentes básicos de la participación requieren la incorporación al sistema de mecanismos de información y de tipos de información, respectivamente. Ambos factores son contemplados como derechos de los ciudadanos y es obligación de Estado procurar el acceso a los mismos. La viabilidad de un sistema de esta naturaleza depende de la voluntad política de los organismos de Estado y del reconocimiento de la participación social en la solución de las demandas más sentidas de la población.

En este sentido, la planificación ha sido un tema central en los discursos y prácticas del desarrollo, siendo considerada como una herramienta vital para pensar y crear el futuro. Se concibe la planificación del desarrollo como un proceso de acción social muy ligada a gobernar y a dirigir, que busca darle congruencia, coherencia, racionalidad, rumbo y dirección a la gestión gubernamental, legitimada a través de la participación y concertación de los diversos actores que conforman la sociedad. Este concepto representa la creencia en que el cambio social puede ser manipulado, dirigido y producido a voluntad, considerándose que los países o localidades pobres podían moverse fácilmente, a lo largo del camino del progreso, mediante la planificación.

Es por ello que los proyectos de desarrollo comunitario, como procesos en los cuales personas, colectivos y comunidades desarrollan capacidades para analizar sus problemas e idear soluciones, se consideran estrategias válidas para promover el papel de la educación, ya que hacen hincapié en la participación directa de los interesados, y para participar necesariamente hay que capacitarse.

Esta participación solo será efectiva si se concibe como un proceso educativo permanente, ya que para que la población sea consciente de sus problemas y de las características que definen su situación, y además sea capaz de comprometerse con los procesos de cambio que originarán mejoras en su calidad de vida, es imprescindible que adquieran capacidades para ampliar sus espacios de actuación, de tal forma que se encuentren mejor preparados para dirigir dichos cambios. Se trata de adquirir un dominio técnico que incluye el saber y el saber-hacer; un dominio pedagógico como el conjunto de capacidades requeridas para asegurar la transferencia del saber para aprender a aprender; y un dominio social para analizar una determinada situación.

Este aumento de la influencia, poder y presencia de las organizaciones de la sociedad civil, las obliga a la responsabilidad y obligación de rendir cuentas públicamente, mejorando con ello sus niveles de transparencia y legitimidad. El control social y el control estatal deben estar ambos institucionalizados, deben poseer legalidad, transparencia y eficiencia en los procesos, conformando un solo sistema de rendición de cuentas, mediante la complementariedad. 

   La evaluación de la contraloría estatal recae fundamentalmente en los recursos, mientras que la contraloría social, además de los recursos, evalúa los procesos en el sentido del cumplimiento de procedimientos y los impactos de indicadores del desarrollo institucional, económico y social. La contraloría social de la gestión pública no refiere solamente a la observación del gasto estatal sino a la gestión de todo el ámbito público que incorpora a las organizaciones de la sociedad civil que tienen por función el cumplimiento de objetivos públicos desde un estatuto diferente al estatal, incluyendo servicios que estén bajo control directo de las organizaciones sociales.     

En Venezuela se habla venezolano

En Venezuela se habla venezolano ¿cómo? claro aquí todo tiene una connotación distinta. El trabajo es sinónimo de especulación financiera; el estudio es sinónimo de encontrar la mejor manera de evadir los controles para continuar con la especulación financiera; el plan de vida es sinónimo de como duplicar la inversión mediante la especulación financiera. 

La especulación financiera se encuentra definida en la enciclopedia financiera como "la práctica de la participación en arriesgadas operaciones financieras en un intento de sacar provecho de las fluctuaciones a corto o medio plazo en el valor de mercado de un bien (normalmente un instrumento financiero), en vez de tratar de sacar provecho de los atributos de esos instrumentos como beneficios, intereses o dividendos".

En días pasados, en torno a este tema, se generó en mi casa, como en cualquier casa en este país una diatriba entre opositores y simpatizantes del gobierno, la pregunta era: ¿puede existir un corrupto sin un corruptor? la mala práctica llego a todos los niveles en nuestra sociedad, el chocolatico para el cajero, el desayunito para el funcionario, el "pa´los frescos", poco a poco construimos entre todos nuestra realidad actual.

Ningún bando echa el cuento que para salir de esta situación los ajustes económicos, sociales y culturales van a tener que ser muy fuertes; caso contrario pasaremos por una crisis mayor desde la cual deben emerger nuevas instituciones. Me da miedo pensar que hay jóvenes que no conocen otra forma de vida, una generación que se formó bajo esta conducta y a los cuales se les está heredando el país.

Se habla del poder ciudadano, y nadie dice que para tomar decisiones, y hacerse responsable de las mismas, hay que estar preparado, pero no con un título express sino con el conocimiento teórico-práctico que una academia, comprometida con el contexto, socializa a toda la población; nadie dice que no te puedes quedar con nada de eso que gestionas para la comunidad porque es un bien colectivo y que al tratarse de recursos de origen público el control fiscal te alcanza y sanciona. Hasta en el silencio, en Venezuela se habla venezolano.  

Al filo de la destrucción

No es una película de terror, es la situación económica de Venezuela hoy 3 de agosto de 2017. Quería hacer comentarios sobre la economía destruida de Venezuela y resulta que existían otras 595.000 entradas con ese mismo nombre. Y es que la caída veloz de los indicadores en este país tiene años gestándose. 

Mi impresión como profesional es que solo un grupo de investigadores (no simples profesionales) de la economía son los que pueden formular los planes que a largo plazo (en el corto y mediano plazo serían medidas coyunturales), puedan sanear nuestro sistema económico. 

"Los pobres muchos más pobres, mientras que los ricos muchos más ricos", bajo este adagio se puede describir nuestra situación actual. Creo que la mayoría de la población está en shock, los microempresarios ya casi no existen, los emprendedores son como joyas, la población sobrevive a duras penas y a los niños ahora hay que enseñarles nuevamente a jugar gurrufio no para rescatar nuestra tradiciones, sino porque no alcanza para nada más. 

El control de los precios ha causado un floreciente mercado negro que agudiza el desabastecimiento, fomenta el contrabando y alimenta la corrupción. Esto no necesariamente debe ser así. El control de precios para frenar la inflación lo que busca es moderar la ganancia del empresario quien al fin y al cabo es el que decide aumentar los precios, ¿por qué? porque puede hacerlo. Veamos. 

Aumento de los costos

Las empresas que fabrican cosas aquí, importan una parte de los insumos o materia prima; en algunos casos el componente importado implica un gran porcentaje del total, otras es menor. Pero gran parte de esos componentes importados los compran a sus casas matrices. Y esas casas matrices se los venden bien caros a sus propias empresas. Es lo que se llaman precios de transferencia. 

Los precios de transferencia son una de las formas que tiene el capital para sacar dólares del país, o más precisamente para sacar capital y ganancia, con la consiguiente pérdida del capital global del país, (y de ganancias locales) que podrían ir a incrementar la producción, mejorar las maquinarias, o sea invertir. O a mejorar los salarios y la distribución del ingreso. 

Como esos costos son artificialmente mayores, repercuten en el precio final que pagamos todos. Y aún cuando la empresa local tenga un margen de ganancia “normal”, su casa matriz se embolsa una gran diferencia. Y como “el dólar sube”, y los productos tienen componentes importados, encuentran el perfecto justificativo para incrementar los precios. 

Aumento de los Ingresos

Un incremento de la demanda por un aumento de los salarios puede dar lugar a varias respuestas. Una de ellas es aprovechar las demandas para incrementar la producción y, vendiendo al mismo precio, ganar más al vender mayores cantidades de productos. Pero es mucho más redituable incrementar el precio, aún perdiendo ventas por el incremento del precio. 

Por eso cuando existe una mejora significativa de los ingresos, aparecen las tensiones inflacionarias, ya que al existir un mayor volumen de demanda, de masa de dinero en el mercado, de más compradores, y eventualmente una cierta carencia de productos, de servicios, de nuevo, para ganar más una alternativa sería incrementar la producción y vender más. Pero la más cómoda para los empresarios ha sido siempre aumentar los precios. 

Devaluación o Depreciación

Las corridas para aumentar el valor del dólar, generalmente incrementando el valor del dólar paralelo a través de la manipulación de ese mercado limitado, para lograr alguna devaluación, son corridas contra la moneda social, son corridas contra el gobierno y contra los recursos del Estado. Producen fugas de divisas, desfinanciamiento del Estado, pérdida de los depósitos del Banco Central, atesoramiento de dinero sacándolo del circuito productivo, en paraísos fiscales, cajas de seguridad o colchones, y por supuesto fuerzan la devaluación y con ello fomentan la inflación. 

Pero aparte del gran costo económico al Estado y al país, hay un grave componente político. Cuanto más le cueste al gobierno parar esas corridas, más debilitado queda. Mientras tanto, la oposición fomenta permanentemente la desconfianza en el gobierno y en el país, por lo que cualquier medida que se tome, por más buena que fuese no es difícil transformarla en ineficaz. Y ellos mismos, los promotores de la desconfianza, se encargarán de decir que el problema central del gobierno es que no hay confianza en él. 

Entonces, a todas estas presiones para desvalorizar el Bolívar por motivos económicos, hay que agregarle los motivos políticos. ¿Y por qué? Ningún gobierno puede mantenerse fácilmente si caen las reservas a niveles muy bajos y si pierde el control de los indicadores fundamentales.  

Un caso exitoso de control de precios 

En EEUU (el país de los no controles) en la década del 40 bajo el presidente Franklin D. Roosvelt. En lugar de hacer un control de precios sobre un sector, por ejemplo la canasta familiar, lo que por supuesto establecía una tensión entre los capitales controlados que venían congeladas sus ganancias y los no controlados que podían seguir aumentando las ganancias y con ello provocar una transferencia de ingresos de un sector del capital a otro, optó por hacer un control de precios a todos los bienes comercializables. 

Se consiguió bajar la inflación al 2% anual en un contexto de crecimiento del empleo y de la demanda, que suelen dar por resultado una mayor inflación. Por supuesto que tampoco puede mantenerse por mucho tiempo una política así pero cumple su cometido de frenar y estabilizar la inflación, es decir, la puja descontrolada de los sectores dominantes por ganar más y más. Pero se deben dar varias condiciones para que triunfe aún en un período limitado. 

Una alternativa: Política de precios vigilados

Recuerdos de la Isla Quiriquina

Tormenta en Trujillo, a pesar del clima de montaña que tiene este pueblo, es raro que amanezca con tanto frío. Alcanzo a ver la neblina baja...