La distribución del ingreso de un
país depende fundamentalmente de dos aspectos: las diferencias salariales y el
reparto de la riqueza. Los servicios que prestan el trabajo, el capital, la
tierra, y en general toda clase de instrumentos materiales de producción, se
incorporan a los bienes económicos en forma de valor agregado en los procesos
productivos.
El valor agregado es la
diferencia entre el valor de los bienes producidos y el costo de las materias
primas y otros bienes intermedios utilizados para producirlos. La economía de
mercado obedece a un principio básico de la distribución, según el cual los
propietarios de los factores productivos obtienen una remuneración por su uso
igual al valor que añaden estos cuando prestan servicios productivos.
La remuneración
a los propietarios de los factores productivos, esto es de la tierra de trabajo
y del capital, constituye el ingreso y se determina según la contribución productiva
de los servicios que prestan. La demanda de factores es una demanda derivada de
los bienes y servicios en cuya producción intervienen.
En el caso de la demanda de trabajo,
el Ingreso del Producto Marginal de un factor, se define como el ingreso
adicional que obtendría una empresa competitiva utilizando una unidad adicional
de factor y se calcula multiplicando el Producto Marginal por el precio del
producto. La empresa expandirá el empleo mientras el valor del producto
marginal del trabajo sea superior al salario monetario y lo reducirá siempre
que sea inferior a este.
La demanda de trabajo es la cantidad de personas que están
dispuestas a contratar las empresas para cada nivel de salario y la curva se
desplazará cuando se modifiquen aquellos factores que puedan alterar el valor
de la productividad Marginal del trabajo, a saber: cambios en el precio del producto
y cambios en la tecnología.
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