Realmente en materia económica se debe investigar constantemente para poder diagnosticar adecuadamente y luego aportar soluciones. Uno de esos temas que se deja de lado, posiblemente por la falta de cifras oficiales, y porque emprender estas investigaciones resulta costoso en función del tiempo que se requiere para invertir en ellas como es debido, es el de la economía sumergida. Esta expresión representa a diversas formas de desarrollo de la actividad económica, no solo la economía informal, sino también la ilegal. Incluye no solo a la prostitución y el narcotráfico, sino las actividades legales no declaradas, la doble contabilidad, los trabajos sin facturas y sin contratos.
Generalmente el término se utiliza con fines sociológicos o políticos, esto considerando a los pocos que se atreven a tratar el tema, por excluido, escandaloso y hasta vergonzoso. Asnarez (2000) señalaba que un 49% de la población activa de Venezuela se encontraba en la economía sumergida, pero era a principios de este siglo; o sea ¿ podemos imaginar siquiera los niveles actuales? En aquellos días, se hablaba de la necesidad urgente de lograr la diversidad económica. Se sorprenderá Usted del alto dirigente de la época que opinaba de esta manera y sobre la falta de empleo, así como de los bajos salarios. Si señor, si la memoria es corta, internet te la alarga.
Es cierto, sin embargo, que el fenómeno de la economía sumergida es un campo de estudio consolidado que plantea graves dificultades de análisis y de estimación no sólo por la naturaleza del tema sino por la dificultad de especificar qué se entiende por economía sumergida, oculta o irregular. Los expertos opinan que "las motivaciones que justifican la existencia de la economía sumergida son diversas. El estímulo más evidente para la ocultación de la actividad económica es el beneficio esperado de aquélla, que será tanto mayor cuanto más elevados sean los costes impuestos por el sistema impositivo o por la regulación de la actividad económica. A mayor riesgo, mayor rentabilidad, no por estar sumergida deja de ser economía".
De igual manera se considera que "los mecanismos de disuasión en la ocultación de la actividad económica vendrán de la mano de las sanciones que se puedan instrumentar por parte de las autoridades económicas y de la certidumbre respecto a su cumplimiento, ambas ponderadas por la probabilidad de ser descubierto".
Cabe señalar que en los países europeos no les da vergüenza tratar el tema y hasta cuantificarla. Debe ser que se dieron cuenta que es la única forma de superarlo y de darle nombre al "dinero oculto" que no permite en muchos casos que las políticas económicas tengan el efecto deseado. Además del efecto directo en la recaudación y en la economía en general, se encuentra el efecto en la sociedad presente y futura, en nuestra educación ciudadana y en la formación profesional Por no tratar el tema no haremos que desaparezca.
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