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Fijación de Precios

El sistema de precios es capaz, si se cumplen determinadas condiciones sobre el comportamiento de los agentes, de guiar la asignación de los recursos entre las diferentes industrias. Si se supone que los productores desean producir mas allí donde los beneficios son mayores, y que los consumidores desean aumentar su satisfacción por medio del consumo, un cambio en los gustos de los consumidores hará que estos deseen mas de un bien y menos de otro. Este cambio puede hacer que aparezca escasez de un bien y abundancia de otro. 

La escasez generará un aumento del precio; y la abundancia, un descenso. Estas alteraciones de precios tienen para los empresarios un significado muy claro se desplazarán hacia el sector con mayor beneficios y conforme aumente la producción en dicho sector necesitaran mas factores de producción que podrían obtener del sector donde esta se encuentre en disminución.

Los mercados constituyen normalmente un buen mecanismo para organizar la actividad económica. Las economías de mercado aprovechan las fuerzas de la oferta y la demanda para asignar los recursos, en función de las señales que proporcionan los precios. Utilizando únicamente la oferta y la demanda se analizarán algunas medidas microeconómicas orientadas a controlar los precios, ya que en algunos casos el Gobierno interviene fijando precios máximos o precios mínimos.

Lo relevante es que el Gobierno intenta mantener los precios de determinados bienes en unos niveles que no son los de equilibrio. Un precio máximo es el precio legal más alto al que puede vender un bien. Un precio mínimo es el precio legal mas bajo al que puede venderse un bien. Este tipo de intervenciones gubernamentales generan excesos de demanda o de oferta, ya no transitorios, sino que las situaciones de desequilibrio provocadas por los controles de precios pueden permanecer en el tiempo indefinidamente. 

En situaciones de precios máximos, para que este sea relevante debe ser inferior al precio de equilibrio. Para el nivel de precio máximo, la cantidad demandada, o mejor dicho la cantidad que los demandantes desean demandar, sera mayor que la cantidad que los oferentes desean ofertar por lo que habrá escasez de ese bien en el mercado. 

Cuando hay escasez de un determinado bien debido a la fijación de un precio máximo se desarrollará algún mecanismo que permita racionar la oferta existente al precio fijado por el gobierno. Este mecanismo se puede concretar en largas colas. Por lo tanto cuando el Gobierno establece un precio máximo motivado por el deseo de beneficiar a todos los consumidores puede ocurrir que no todos se beneficien por esta medida.

También es posible controlar el precio de un bien imponiendo un precio mínimo para este. Al fijar un limite mínimo el gobierno garantiza que el precio que se cobre por un determinado bien no descienda por debajo de cierto nivel. Con este precio mínimo aunque las fuerzas de la oferta y la demanda tiendan a llevar el precio hasta el nivel de equilibrio cuando el precio llegue al tope mínimo fijado por el Gobierno no podrá  bajar más y entonces aparecerá un exceso de oferta que lleva a la acumulación de producción. 

Un ejemplo de precio mínimo lo constituye la fijación de un salario mínimo. La legislación al respecto establece el salario mas bajo al que pueden pagar los empresarios a los trabajadores. Aunque el hecho de fijar un salario mínimo suponga que ningún trabajador podrá recibir un salario inferior al establecido, esto no quiere decir que la medida favorezca a todos los trabajadores, ya que se generará un exceso de oferta que hará que el nivel de empleo sea inferior al de equilibrio. Este exceso de oferta de trabajo equivale a desempleo, por lo tanto el salario mínimo eleva  el salario recibido por los trabajadores ocupados, pero reduce las posibilidades de trabajo para los que no encuentran empleo.


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